Carmen Puch de Güemes
Patricia – 21 de febrero de 1797, Los Sauces, Rosario de la Frontera, Intendencia de Salta del Tucumán, Virreinato del Río de la Plata – 3 de abril de 1822, ciudad de Salta, Provincias Unidas del Río de la Plata
Carmen Puch de Güemes fue una dama patricia argentina que desempeñó un papel clave en la historia del país. Esposa del general Martín Miguel de Güemes, su vida estuvo marcada por el compromiso con la causa independentista, la diplomacia y el sacrificio en tiempos de guerra. Su legado, aunque menos conocido, es parte fundamental de la historia argentina.
Un recorrido a través de
Imágenes y Momentos
Margarita del Carmen Puch Velarde
Creció en una familia influyente que apoyó activamente la causa revolucionaria.
Amenazada de secuestro por el enemigo
En mayo de 1820, para ponerla a salvo del enemigo, Güemes llevó a su esposa desde la capital de Salta hacia el cuartel de Chamical. Debido al continuo acecho, fueron alternando entre La Candelaria, Los Sauces, la Posta del Arenal y también en las propiedades del último amigo de Güemes, José Ignacio Gorriti, en Los Horcones y Miraflores.
Martín Miguel de Güemes
El 15 de julio de 1815, a los 18 años, Margarita del Carmen se casó con Martín Miguel de Güemes, en la Catedral de Salta, luego de haber sido presentados por Macacha Güemes, hermana de Güemes.
Biografía
Infancia y familia
Margarita del Carmen Puch Velarde nació en la estancia Los Sauces, en la actual provincia de Salta. Hija de Domingo Puch Izuleta y Dorotea Velarde, creció en una familia influyente que apoyó activamente la causa revolucionaria.
Matrimonio con Martín Miguel de Güemes
En 1815, con solo 18 años, Carmen contrajo matrimonio con el general Martín Miguel de Güemes en la Catedral de Salta. Fue presentada por Macacha Güemes, hermana del caudillo, quien vio en ella una compañera ideal para su hermano. Juntos tuvieron tres hijos: Martín, Luis e Ignacio. Tras la muerte de su esposo, sus hijos fueron criados por la familia materna.
Rol político y diplomático
Carmen no fue una simple espectadora de la guerra. Tuvo un papel relevante en la resolución de conflictos políticos, especialmente en la mediación entre su esposo y el general José Rondeau, lo que permitió la firma del Pacto de los Cerrillos en 1816. Su influencia política, aunque discreta, fue crucial en momentos de tensión.
La guerra y el exilio
En 1820, debido a la inestabilidad política y el avance enemigo, Carmen debió huir con sus hijos de Salta hacia diferentes refugios en Tucumán y otras estancias familiares. La guerra la obligó a vivir en constante peligro, moviéndose entre La Candelaria, Los Sauces y otros sitios seguros.
Muerte y legado
Tras el asesinato de su esposo en 1821, Carmen Puch cayó en una profunda depresión. La tradición oral cuenta que, al enterarse de su muerte, se encerró en su habitación y dejó de alimentarse hasta fallecer el 3 de abril de 1822, con solo 25 años.
En 2007, sus restos fueron trasladados al Panteón de las Glorias del Norte, donde descansan junto a los de su esposo. Su historia, aunque muchas veces relegada, es un testimonio del sacrificio de las mujeres en la lucha por la independencia argentina.